¿Tú crees que las cosas son como las ves, tal cual, sin mayores problemas, sin preguntas?. No, dijo Magaña, siempre hay que hacer preguntas. Correcto, dijo el policía. Siempre hay que hacer preguntas y preguntarse el porqué de nuestras propias preguntas. ¿Y sabes por qué? Porque nuestras preguntas, al primer descuido, nos dirigen hacia lugares adonde no queremos ir. ¿Puedes ver el meollo del asunto, Harry? Nuestras preguntas son, por definición, sospechosas. Pero necesitamos hacerlas. Y eso es lo más jodido de todo. Así es la vida.

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