La nefasta actuación de los Mossos contra los estudiantes ha puesto al consejero de Interior en el punto de mira. Saura encargó una investigación, pero los Mossos siguieron diciendo que la suya fue una actuación correcta. Así que, supongo que viéndose en el centro del huracán, el conseller quiso despistarnos y lanzó sin previo aviso la supuesta exclusiva de las cifras del pacto de financiación.
Algo consiguió, pues hoy los medios digitales abren con esto y ya no con las manifestaciones contra el Plan Bolonia.
Pero aún así, la actuación de la policía sigue siendo cuestionada en prácticamente todas las portadas y en centenares de blogs y foros. De hecho, este mediodía los periodistas han alzado la voz y se han plantado frente la Generalitat para denunciar las agresiones. Hay muchas pruebas. Faltará ver si alguien hace algo.
De todo lo dicho, rescato parte de la nota de prensa de uno de los periodistas agredidos, Joan Francesc Escrihuela, redactor de TVE-Sant Cugat y afiliado al Sindicat de Periodistes de Catalunya:
“Vull fer constar que els Mossos d’Esquadra actuaven amb total anonimat, tot el contrari del que va dir el conseller Saura fa temps en roda de premsa on va afirmar que tots els Mossos, inclosos els de les brigades antiavalots, estarien obligat a portar ben visible el seu número de TIP (número d’agent) com a garantia de total transparència de la seva actuació. Doncs bé, cap agent el duia visible, jo només sé que em van agredir uns homes vestits de blau”.
* De reojo: ver las imágenes de la desproporcionada carga de los Mossos contra los estudiantes me ha causado estupor, indignación… y también nostalgia. Entiéndanme, no nostalgia de echar de menos recibir porrazos, si no de recordar mis años universitarios. Aquel 2001 de manifestaciones contra el Banco Mundial, de análisis del discurso mediático con los compañeros del ‘Observatori sobre la Cobertura mediàtica de Conflictes’, aquellos años del movimiento contra la guerra… En fin.


