Semana Trágica

Barcelona, julio 1909

Semana Trágica

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Julio de 1909. España está agitada. El movimiento obrero vive un momento álgido y la convulsa realidad política catalana y española contribuye en crear un clima de agitación general. Y en este contexto, la Guerra de Marruecos, es la gota que colma el vaso. Para asegurar el control del protectorado marroquí y alejar el fantasma del recuerdo de lo ocurrido en Cuba y Filipinas, España recluta para sus tropas incluso a los reservistas. Y en una época en que, por ley, los que podían pagar 6000 reales - entiéndase: la clase alta- se libraban de la guerra y los que no - entiéndase: el pueblo- estaban obligados a luchar, la medida tiene muy mala acogida. En Barcelona, Solidaridad Obrera organiza un paro general el 26 de julio. Aquella huelga terminaría en lo que luego se bautizó como “la Setmana Tràgica“.

De todo esto hace ahora 100 años.

* artículo publicado en la Comunidad Hemeroteca
* imágenes: Institut Municipal d’Història / Arxiu Històric Ciutat de Barcelona

La Setmana Tràgica
En Julio de 1909 la llamada a filas de los reservistas para ir a luchar en la Guerra de Marruecos provocó una protesta popular sin precedentes. Lo que empezó con una huelga general de 24 horas terminó con una revuelta de una semana y con un marcado carácter anticlerical

Cuatro días sin La Vanguardia
El lunes 26 empezó el paro general y, aunque la jornada fue relativamente pacífica, el Ejército ya salió a la calle. La huelga tenía que durar, en principio, 24 horas. Pero el martes, ya desde primera hora de la mañana, se vio que aquello se iba a alargar. Las trágicas noticias que llegaban de Marruecos - donde estaban muriendo muchos de los hombres que sólo unos días antes habían salido de Barcelona- calentaron el ambiente hasta límites insospechados. El caos se apoderó de la ciudad.

La Vanguardia, que ya no había salido aquel martes debido a la huelga del 26, no salió en toda la semana. Volvió a los quioscos el domingo 1 de agosto; y un análisis de la portada de aquel día es un ejercicio que ofrece importantes pistas para entender aquellos hechos históricos.

Bajo el título ‘Los sucesos de Barcelona’, la portada de aquel 1 de agosto resume lo ocurrido en los últimos cuatro días, avisando antes que la información ha sido redactada “de acuerdo con las instrucciones de la censura militar”:

“En una reunión celebrada por varios representantes déla mayoría de los periódicos locales, con unanimidad absoluta y levantado espíritu en pro de la pública tranquilidad, de la necesaria paz y de los altos intereses de la ciudad, se convino en aceptar como común una nota informativa de los sucesos acaecidos en Barcelona desde el 26 del actual al 30 del mismo, hecha de acuerdo con las instrucciones de la censura militar. La nota ha quedado redactada en los siguientes términos:”

- Día 26. “Pequeños grupos recorren talleres, fábricas y núcleos obreros invitando al paro general, que dicen acordado como manifestación pacifista. La invitación es fácilmente secundada”. (…) “Los tranvías son detenidos, algunos carruajes sufren desperfectos”. (…)  ”Según las referencias oficiales, en las distintas colisiones ocurridas hasta las siete de la tarde han resultado dos guardias civiles y siete de seguridad heridos en el Clot, y de los huelguistas tres muertos y varios heridos”. (…) “Al mediodía, en el Gobierno civil se reunió, ante la gravedad da las circunstancias, la junta de autoridades. Ossorio y Gallardo presentó la dimisión del cargo de gobernador civil” (…) “Los periódicos de la tarde suspenden su publicación”.

- Día 27. “La noche fue en Barcelona relativamente tranquila; pero, aun cuando el paro creyóse que seria solo por veinticuatro horas, y así parecía haberse acordado por algunos núcleos obreros, se vio desde primeras horas que la huelga iba a continuar”. (…) “Por la mañana, una columna de infantería, subdividida en secciones, recorrió las Ramblas y el Paralelo y calles comprendidas entre ambas vías, disolviéndose el público a la presencia de las fuerzas. En varias calles transversales fueron levantados trozos del pavimento y formados montones de adoquines para dificultar la marcha” (…) “En vista de la actitud del público y de la situación de la ciudad, el señor Capitán general publicó un bando previniendo quo se haría fuego sin previo aviso contra los grupos que interceptaren la vía pública” (…) “A medida que va entrando la noche, desde los terrarios y azoteas se ven surgir nuevos focos de fuego, reveladores del incendio de iglesias y conventos”.

- Día 28. “El amanecer de este día es tristísimo. A pesar del espíritu de la población en todos, el desarrollo de los sucesos ha sido de una serenidad admirable, sin que el pánico llegase a producirse con la intensidad que lo grave de lo ocurrido podía hacer suponer; por las calles apenas circula nadie y desde luego no se ven grupos, atendiendo las indicaciones del bando que prohíbe su formación”. (…) “Vuelvan á reproducirse los incendios en algunos centros  religiosos, que ya habían sido incendiados. Las tropas acuden a evitar, en lo que pueden, estos incendios, y se producen frecuentes colisiones que mantienen la alarma durante el día”(…) “Siguen sin publicarse los periódicos” (…) “Las medidas de precaución, como registros, cacheos, etc., son aceptadas por todos sin protestas. En la calle de Pelayo los agitadores se apoderaron de una casa desalquilada, destinada a Delegación de Hacienda, desde la cual hacen algunos disparos”

- Día 29. “La mañana, hasta las nueve, la tranquilidad es casi completa. El vecindario se dedica a aprovisionarse, realizándolo sin grandes dificultades, aun cuando falta carne fresca y escasea algún otro articulo” (…) “Desde media mañana el tiroteo es bastante vivo, especialmente en la parte izquierda del casco de Barcelona, en el Clot y en San Martín. En estos dos últimos sitios la refriega ha sido bastante dura, habiendo jugado la artillería”. (…) “Se oyen frecuentes disparos hechos desde los terrados en diferentes puntos de la población. Se realizan numerosas prisiones. Sigue el día sin publicarse periódicos, ni recibirse de fuera”.

- Día 30. “A las dos de la tarde hay un nuevo tiroteo en las Concepcionistas. De tres a cinco, todo parece haber terminado en el centro de la ciudad, y las gentes salen a la calle a sus quehaceres y en busca de noticias y periódicos de fuera. Se ponen a la venta algunos en varios kioscos de la Rambla; pero á poco se producen algunas alarmas y vuelve a quedar despejada la vía pública”.

- Día 31. “A los once de la mañana los grupos han intentado el asalto de un convento situado en la calle de Roger de Flor, y según nota oficial, la guardia civil ha disparado sobre el grupo, causando seis muertos, buen número de heridos y detenido a 16 individuos” (…) “La dificultad del día estribaba en ser fecha de pago de jornales y salarios, y en una reunión celebrada por los principales elementos fabriles, se adoptó el acuerdo de pagar los jornales a los obreros que el lunes se presentaron al trabajo” (…) “Los establecimientos públicos empiezan a abrir sus puertas. Los cafés están animados”.

Consecuencias: represión
Cierta mala organización en el motín popular sumado a una actuación firme por parte del Gobierno (aislando Barcelona y difundiendo la idea de que la rebelión de la ciudad tenía carácter separatista evitaron que la revuelta se extendiera) hicieron que, poco a poco, los últimos focos de la insurrección se diluyeran. El 1 de agosto, aparentemente, todo volvía a la calma. Quedaban atrás casi ochenta muertos (tres militares y el resto civiles) y centenares de edificios incendiados (la gran mayoría iglesias y conventos). Y empezaba la represión.

Miles de personas fueron detenidas y se dictaron penas durísimas y arbitrarias. Cadenas perpetuas, destierros e, incluso, penas de muerte. Cinco personas fueron ejecutadas el 13 de octubre en el Castillo de Montjuic; uno de los reos era Francesc Ferrer i Guàrdia, el pedagogo catalán cofundador de la Escuela Moderna a quien se le acusaba - sin pruebas firmes- de ser el instigador de la revuelta.

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