Estos días, Youtube y Wikipedia son noticia. Unos por lanzarse a marcar las pautas de cómo presentar la información, los otros por saltarse -por una causa justa- la pauta que los hace ser quienes son.

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Youtube acaba de estrenar su Reporter’s Center; un nuevo canal que recoge vídeos con consejos y sugerencias de periodistas y expertos en medios de comunicación para enseñar al ciudadano a hacer buenos vídeos informativos.

El proyecto resulta interesante. Hay columnistas del New York Times hablando sobre cómo informar de crisis humanitarias, periodistas de Al Jazeera dando consejos para hacer buenas entrevistas y reporteros del Washington Post enseñando a comprobar las fuentes.

La iniciativa, dicen des de Youtube, persigue el objetivo de “ayudar a las organizaciones mediáticas a dar cobertura al tremendo poder por desarrollar del periodismo ciudadano, para contribuir a la formación de sus colaboradores, dando a los reporteros ciudadanos nuevas oportunidades para desarrollar mejor su trabajo que cada vez es visto por más gente”. Y aunque sólo fuera una estrategia más de YouTube para “convertirse en líder y referente en cuanto a contenidos audiovisuales de actualidad”, lo cierto es que en Reporter’s Center encuentras vídeos muy interesantes. Para ciudadanos y también para periodistas. Porque yo añadiría un espacio, en este canal… un espacio donde ciudadanos dieran consejos a periodistas.

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Y la Wikipedia también merece un comentario. He leído la historia en el blog de Enrique Dans. Se trata del caso David S.Rohde, un periodista el New York Times con dos Pulitzers en su currículum. Rohde fue secuestrado por los talibán el año pasado y no logró escapar de sus captores hasta siete meses más tarde. Durante este tiempo varias personas intentaron editar la página de la wikipedia que habla del periodista, pero sus aportaciones desparecían al momento. ¿Qué estaba pasando? Pues que el New York Times estaba llevando a cabo la estrategia de evitar dar cualquier notoriedad al caso de Rohde, evitar que se hablara de él, ni en los medios ni en la Red, para así restarle importancia al secuestrado y, por tanto, restarle también valor económico.

Y la Wikipedia aceptó ayudar. Aunque esto iba en contra de su esencia. Sin avisar, llegaron incluso a bloquear la página referente al periodista.

Todo por una buena causa. Enrique Dans añade: “Obviamente, este bloqueo va completamente en contra de las normas y funcionamiento de Wikipedia, pero ¿significa la aceptación del mismo la muerte de la enciclopedia colaborativa? No, significa simplemente sentido común y madurez”. Y coincido. “El caso Rohde nos enseña mucho sobre el funcionamiento de las arquitecturas de información que nos rodean hoy en día, y nos trae muchos matices interesantes para aplicar donde algunos torpemente pretenden que existan verdades absolutas”.

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