Tras un periodo de inactividad debido a una pequeña y nada atípica crisis (quién soy, a dónde voy, por qué lo hago), vuelven las ratas de hemeroteca. A partir de hoy, el blog ‘1881, una hemeroteca llena de historias’ volverá a publicarse en La Vanguardia.es.
Este tiempo nos ha servido para viajar por los más recónditos escondrijos de la hemeroteca y llegamos cargadas de historias. Habrá asesinos en serie y malhechores patosos; habrá atracos históricos y leyendas que tuvieron sus capítulos reales.
Y empezamos con la historia de una señora francesa rodeada de cadáveres llenos de arsénico. Es una historia que ocurrió en los años ’50 y que llevó de cabeza a los abogados y jueces de la época. Es una historia que supongo que se debe seguir explicando en las facultades de derecho (y si no se hace, debería hacerse). Es la historia de la buena dama de Luodun y sus queridos muertos.
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