Dicen ser una “organización no gubernamental que trabaja en la reinserción social de periodistas” y afirman que su misión es “captar a periodistas en situación de riesgo (tanto psicológico como físico) para orientarlos hacia la salida de este infierno laboral”. Nadie sabe muy bien quién hay detrás pero en la red se está hablando mucho de ellos. Tienen blog, facebook, twitter y un canal en youtube. Y un espacio interesante, el de ‘Denuncia‘. Allí, anónimamente o no, los periodistas que quieran pueden descargar sus críticas. El resultado es un compendio de experiencias profesionales bastante aterrador.
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El 25 de mayo del 2008, en La Vanguardia.es se publicaba el primer post del blog ‘1881, una hemeroteca llena de historias‘. Aquel día, Mercè Balada y yo nos colgábamos la etiqueta de “ratas de archivo”.
Ahora, tras más de un año ejerciendo de ratas y más de 40 historias rescatadas en formato post, el blog ha llegado a un final de etapa. Mercè y yo afrontamos el año 2010 cargadas de nuevos propósitos. Y para poder llevarlos a cabo necesitamos tiempo.
Así que… con la historia del cura Galeote las ratas se despiden por una temporada.
Muchas gracias a todos los que nos habéis seguido, a los que nos habéis propuesto temas, a los que con comentarios en los posts y frases en mails nos habéis animado a continuar buceando
Volveremos, tenedlo por seguro.
Más grandes, más fuertes y más ratas
Ya os iremos contando
Y hasta aquí este año. Desnoticias cierra hasta enero por cuscús en cabeza.
¡Felices Fiestas!
Mario Mejía era un hombre tan alto y misterioso como bueno y valiente. “Soy de origen de pobre y campesino”, solía decir. Pero de pobre no tenía nada, su riqueza humana lo hacía multimillonario. Y su orgullo campesino era lo que lo hacía invencible.
“La fuerza de la imagen se encuentra en sus opuestos. Se trata de un doble sentido. Parece un fotografía de un clásico conflicto bélico, pero es simplemente el desalojo de personas de una casa después de la exclusión. Ahora la guerra en su sentido clásico es entrar en las casas de los que no pueden pagar sus hipotecas” - MaryAnne Golon, presidente del jurado
Tras un periodo de inactividad debido a una pequeña y nada atípica crisis (quién soy, a dónde voy, por qué lo hago), vuelven las ratas de hemeroteca. A partir de hoy, el blog ‘1881, una hemeroteca llena de historias’ volverá a publicarse en La Vanguardia.es.
Este tiempo nos ha servido para viajar por los más recónditos escondrijos de la hemeroteca y llegamos cargadas de historias. Habrá asesinos en serie y malhechores patosos; habrá atracos históricos y leyendas que tuvieron sus capítulos reales.
Y empezamos con la historia de una señora francesa rodeada de cadáveres llenos de arsénico. Es una historia que ocurrió en los años ’50 y que llevó de cabeza a los abogados y jueces de la época. Es una historia que supongo que se debe seguir explicando en las facultades de derecho (y si no se hace, debería hacerse). Es la historia de la buena dama de Luodun y sus queridos muertos.








