La cobertura mediática de sucesos que a menudo realizan los medios hoy en día tiene su precedente en 1888. El 3 de julio de ese año, una mujer viuda, rica y arisca murió asesinada. Primero se acusó al hijo, luego a la criada y el caso terminó en el garrote vil. Quien pagó el pato, como era de esperar, fue quien menos influencias políticas tenía. La criada Higinia Balaguer fue la condenada a muerte.
Antes, no obstante, la prensa hizo gala de todo su poderío y cubrió el caso aportando todo el morbo que se puede aportar y llevando a la fama (esta fama tan típica española que se llevan personajes inverosímiles) a sus implicados.
El último post del blog hermano ‘1881, una hemeroteca llena de historias’ cuenta, precisamente, esta historia. La historia del crimen de la calle Fuencarral.
Poco tienen que envidiar los programas de telebasura de hoy en día a esta cobertura del siglo XIX. Y es que el mal viene de lejos.
>>Ir al post: ‘Viuda Varela, el primer crimen mediático’