No me acuerdo cuando era exactamente su cumpleaños, pero era un día de esos. Recupero, para felicitarle desde la distancia, un texto olvidado en alguna de las libretas de entonces.
Archivo para February 2009
Creo que era 1998 o 1999 cuando abrí una cuenta de correo electrónico en hotmail. La utilicé hasta que - creo que era el 2006- descubrí gmail y me cambié sin dudarlo. A pesar de no utilizarla, mantuve la cuenta de hotmail abierta para el messenger. Pero sólo la aguanté un tiempo más, el suficiente para convencer a mis amigos que se dejaran de MSN y utilizaran GoogleTalk o Skype. Entonces sí, entonces me olvidé de Hotmail. O lo intenté.
Y aquí empieza la pesadilla…
“El pasado domingo volcó una patera a veinte metros de la costa de Lanzarote. Murieron veintuna personas. Dieciséis de ellas tenían entre 4 y 17 años. Venían familias enteras. Hoy (añado, vista la confusión) martes, dos días después de la tragedia aunque aún se siguen recuperando cadáveres, ni siquiera está en la portada de la edición digital de los principales periódicos españoles”.
Lo escribe Patricia Simón en Bestiarios. En un crudo post cargado de verdad.
El World Press Photo ya tiene ganadores. A pesar que la ‘Foto del Año’ es buenísima (es la imagen de la crisis: un agente armado registrando la casa de una familia desahuciada en Ohio), yo me quedo con el trabajo de Lissete Lemus, que muestra El Salvador de las maras.
Viendo esta foto, me viene a la memoria una charla de hace años…
La prisión de Guantánamo está a punto de cerrar sus puertas dejando atrás ocho negros años de historia. Ocho años que empiezan con los atentados del 11 de septiembre y que terminan -o empiezan a terminar- con las promesas de Obama.
Quedan, no obstante, varios interrogantes abiertos. ¿Sabremos todo lo que ha pasado allí dentro? ¿Alguien asumirá responsabilidades? ¿Los otros centros de detención que Estados Unidos tiene en el extranjero, seguirán la misma suerte que Guantánamo? ¿Se recompensará a las víctimas?
Vamos a ver hasta dónde llega Obama.
De momento, y para no olvidar, este artículo publicado en la Comunidad Hemeroteca de La Vanguardia.es sobre una de las peores cárceles de la historia.
Apuntó en su cuaderno: “somos una mezcla terrible, y en cada individuo coexisten tres, cuatro, cinco individuos diferentes, así que es normal que ellos no concuerden entre sí”. No venía al caso, pero le acabó de tranquilizar y con esa nueva se quedó dormido.
A la mañana siguiente despertó con una sensación desconocida, como si el diálogo consigo mismo fuera diferente. Muchas cosas se le habían vuelto, si no coherentes, sí explicables





