¿Pueden ser tan ciegos realmente? ¿Pueden ser las personas tan abismalmente estúpidas y seguir viviendo? ¿Pueden estar equipados con toda la maquinaria, un cerebro, una médula espinal y las cuatro aberturas para los ojos y los oídos, y pasar por la vida sin el menor indicio acerca los sentimientos y los anhelos de otras personas que no sean ellos mismos?
Archivo para December 2008
Desde que La Vanguardia inauguró, el pasado mes de octubre, la nueva hemeroteca (una entrada accesible y gratuita a 127 años de historia), son muchos los lectores que nos han escrito agradeciéndonos la iniciativa y contando todo lo que han descubierto entre tantas páginas históricas.
Universitarios que recopilan los artículos de los escritores que están estudiando; grupos de investigación que encuentran en la hemeroteca información hasta ahora escondida; historiadores que complementan sus tesis con las crónicas de la época; personas anónimas que rescatan del olvido anécdotas familiares que algún periodista plasmó en su momento.
Todos ellos tienen, ahora, un espacio para exponer sus hallazgos. Se trata de la nueva sección de la hemeroteca que lleva por nombre ‘De los usuarios’ y que ofrece la posibilidad de complementar y enriquecer la información ofrecida por el equipo de Documentación de La Vanguardia y la redacción de La Vanguardia.es
(Aquí la noticia sobre la nueva sección y en este vídeo un juego: ¿dónde está Wally?)
No es que la gente tenga la intención de mentir, sino que la verdad tiende a volverse turbia muy pronto. La mejor política es creer sólo en lo que ven tus propios ojos. Aunque ni siquiera eso es un método infalible ya que muy pocas cosas son lo que aparentan ser. Cualquier cosa que veas tiene la capacidad de herirte, de hacerte sentir inferior a lo que eres, com si por el mero hecho de ver algo te despojaran de una parte de ti mismo. A menudo uno siente que mirar puede ser peligroso y suele apartar la mirada o incluso cerrar los ojos.
En la foto, un campo de refugiados guatemaltecos en México, ahora convertido en barrio. Ubicado en las afueras de la ciudad, el barrio vive ajeno a la realidad mexicana y sumiso a un agradecimiento eterno. Los guatemaltecos agradecen a México la hospitalidad. Pero el barrio deja mucho a desear.
¿Cómo llegaron allí los guatemaltecos? Por la marea de la historia.
Rescato parte de un artículo publicado hace años en enredando.com
Caos en Bombay. Los medios cuentan lo que cuentan las agencias, como siempre, pero ahora también cuentan más. Ahora habla Twitter y Flickr. Ahora hablan más.
Y caos en Tailandia. Hablan las agencias y hablan los turistas conectados a Internet. Desde el caos, las voces de algunos de los lectores de La Vanguardia.es que vivieron en primera persona la crisis me sirvieron para conocer el alcance de esta demostración de fuerza popular tailandesa.
A continuación, el artículo que recopila estas nuevas voces – las voces de siempre- a las que ahora, al fin, se para atención. Más o menos. ‘Rojos, amarillos y turistas‘, publicado el 1 de diciembre del 2008


